Minestrone
- Nestor Consuegra

- 20 ago 2025
- 2 Min. de lectura
Un poco de historia
El Minestrone es una sopa tradicional italiana que data de la Antigua Roma, cuando se preparaba con verduras de temporada, legumbres y cereales. Su nombre viene de minestra (sopa) y se convirtió en un símbolo de la cocina rústica italiana, porque cada región la adaptó según sus productos locales. En el norte suele llevar más frijoles y arroz, mientras que en el centro y sur se hace con pasta y tomate. Es un plato humilde que evolucionó en la mesa campesina, pero hoy es un clásico de la cocina internacional.
🥄 Tips para un minestrone perfecto
Caldo casero: lo ideal es hacerlo con huesos de pollo o verduras para darle profundidad de sabor.
Cortar uniforme: las verduras deben tener un tamaño parecido para que la cocción sea homogénea.
Agregar la pasta al final: evitar que se sobrecocine y se hinche demasiado.
Reposo: como muchos guisos y sopas, sabe aún mejor al día siguiente.
Versatilidad: puedes usar verduras de temporada como col rizada, espinaca, habas o calabaza.
🍷 Maridaje recomendado
Vino tinto joven: Chianti o Montepulciano d’Abruzzo, ligeros y frutales.
Vino blanco: Pinot Grigio, fresco y cítrico.
Sin alcohol: agua con gas con un toque de limón o un té negro ligero.
🔪 Ingredientes
2 cucharadas de aceite de oliva
1 cebolla, en rodajas finas (330 g)
1 tallo de apio, picado pequeño (165 g)
1 zanahoria, picada pequeña (165 g)
2 dientes de ajo, picados finamente
1 calabacín, en cubos medianos (165 g)
1 lata de tomates triturados (330 g)
1.3 litros de caldo de pollo (o vegetal para versión vegetariana)
1 cucharadita de albahaca seca (o fresca al final)
75 g de pasta pequeña (ditalini o similar)
1 lata (330 g) de frijoles blancos escurridos
Sal y pimienta al gusto
Queso parmesano rallado, al gusto
👨🍳 Preparación paso a paso
Sofrito base: en una olla grande, calentar el aceite de oliva y pochar la cebolla, apio, zanahoria y ajo hasta que estén tiernos y fragantes.
Añadir el calabacín y tomates: cocinar unos minutos hasta que los tomates se integren.
Incorporar el caldo: verter el caldo caliente, agregar la albahaca y cocinar a fuego medio durante 15 minutos.
Agregar la pasta: cocinar hasta que esté al dente (aprox. 8–10 min).
Añadir los frijoles: mezclar y cocinar 5 minutos más para que se integren los sabores.
Rectificar: ajustar sal y pimienta al gusto.
Servir: repartir en platos hondos, espolvorear con queso parmesano rallado y un chorrito de aceite de oliva extra virgen.
📌 Resultado: un plato reconfortante, nutritivo y lleno de color, perfecto para una comida casera en cualquier estación.


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